TRADUCCIÓN NO OFICIAL
17 de noviembre de 2012; 14:23 horas
El pasado sábado el Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán dio un discurso con el título „Esperanza y respuesta cristiana a la crisis” en la Universidad San Pablo-CEU de Madrid.
Comunicado:
El español, de manera similar que el húngaro, es un pueblo amante de la libertad, que observa su propio pasado con orgullo y nunca permitiría que el esfuerzo con el que sus antepasados reconstruyeron su patria destruida por la Guerra Civil, sea ahora de nuevo puesta en riesgo por los burócratas y especuladores financieros – dijo el Primer Ministro húngaro. Asimismo añadió que las personas comprometidas con la tradición cristiana, los laicos y clérigos, los católicos y protestantes, todos quedan vinculados por igual a un sentimiento: la responsabilidad de los vigías. En la Europa de nuestros días ciertas formas y figuras de la convivencia humana, como la nación o la familia, han llegado a ser cuestionables – advirtió el Jefe del Gobierno, reseñando también que en el ámbito económico el sentido original del empleo y crédito se ha tornado inseguro de modo idéntico. En relación a la cuestión de los créditos, Orbán enunció que una Europa regida conforme a los valores cristianos, quizás no hubiera permitido que la gente malgastara el futuro de sus familias al contratar préstamos.
Sobre las medidas de austeridad expresó que „las mismas no resultan beneficiosas a largo plazo ni para los ciudadanos, ni para los gobiernos, ni siquiera para los acreedores porque si por dichas medidas se tambalea el orden, se desvanece la estabilidad social, se hacen inseguros los marcos de la vida económica, ¿quién va a trabajar por cada euro que debe?”
Referente a la nueva Ley Fundamental húngara explicó a sus oyentes: Como primera frase del primer capítulo llamado Credo Nacional, hemos elegido la primera línea de nuestro Himno Nacional que dice así: „¡Dios, bendiga a los húngaros!” Nuestro „pecado” – continuó – es habernos atrevido a incluir en la Constitución en pleno siglo XXI. que la fe, la iglesia, la nación, la familia no pertenecen al pasado, sino también a nuestro futuro. Creemos que la política basada en los valores cristianos, volverá a renovar a Europa, como en numerosas ocasiones a lo largo de la historia - hizo constar Viktor Orbán.
El discurso del Primer Ministro húngaro fue seguido por cientos de personas in situ o a través de pantallas, y por unos tres mil espectadores vía online. Tras su intervención Viktor Orbán contestó detenidamente a las preguntas planteadas por el público.
Bertalan Havasi,Jefe del Departamento de Prensa del Primer Ministro
(Presidencia del Gobierno)