Húngaros en la Argentina


La historia de la inmigración húngara en la Argentina se inició en el siglo XVIII, cuando - con los misioneros que llegaron a las reducciones jesuíticas del norte argentino y de Paraguay - vinieron varios sacerdotes de origen húngaro. Entre ellos debemos mencionar especialmente al padre László (Ladislao) OROSZ, profesor de la Universidad de Córdoba, quien además instaló la primera imprenta en territorio argentino. Varios de los militares que debieron exiliarse luego de la Guerra de Independencia de Hungría de 1848-49 llegaron hasta este país; como el general János (Juan) CZETZ, director fundador del Colegio Militar de la Nación, primer gerente general de Ferrocarriles Argentinos y también el general Sándor (Alexander) ASBÓTH, quien fue el primer embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en la República Argentina. Es muy conocido también el nombre de József László (José Ladislao) BÍRÓ, quien – después de emigrar a estas tierras – perfeccionó y patentó aquí su invento: el bolígrafo (este artículo se conoce comúnmente en la Argentina como ”birome”). Los círculos teatrales de los inmigrantes húngaros disfrutaron durante muchos años con la presencia del famoso actor Antal PÁGER en Buenos Aires.

La comunidad húngara actual, estimada en unas cuarenta a cincuenta mil ( 40.000 –50.000 ) personas, se formó con tres grandes olas migratorias.
La mayoría de los que llegaron antes y después de la Primera Guerra Mundial huían de la miseria y se dedicaron aquí principalmente a la agricultura. Viven actualmente en el interior del país o en los suburbios industriales del sur del Gran Buenos Aires.
La segunda ola llegó durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Eran intelectuales en su mayoría. En breve alcanzaron cargos directivos en las organizaciones húngaras locales. En su mayoría viven en la Capital Federal y en los suburbios residenciales al norte del Gran Buenos Aires.
La tercera ola, que llegó después del aplastamiento de la Revolución de 1956, se componía principalmente de gente joven. Muchos de ellos se fueron luego a otros países, otros se asimilaron totalmente. Las tres cuartas partes de los húngaros, actualmente viven en Buenos Aires, con presencia además en Córdoba, en las regiones agropecuarias del Chaco y de Misiones como asimismo en la localidad andina de San Carlos de Bariloche y en Rosario, donde refundaron su asociación en 1995 (además, hay Cónsul Honorario en funciones en Rosario).

Al igual que las demás comunidades húngaras en otros países del mundo, las asociaciones de la Argentina y la mayoría de sus miembros evitaban el contacto con las representaciones diplomáticas húngaras locales, lo cual no descartaba los contactos personales en cada caso. Desde el cambio de régimen, todas las asociaciones desarrollaron lazos estrechos con esta Embajada y aceptan sin reservas nuestro apoyo. En general podemos afirmar que hay una colaboración excelente entre los húngaros de la Argentina y las instituciones de la Patria.

Los húngaros tienen en todo el país un total de diecinueve ( 19 )  instituciones y cuatro ( 4 ) comunidades religiosas inscriptas. Las asociaciones de mayor número de socios funcionan en el área de Buenos Aires, a saber: HUNGARIA Asociación de Húngaros de la Argentina, Asociación de Católicos Húngaros de la Argentina, Coro Húngaro de Valentin Alsina y Sociedad Húngara de Wilde. Todas las instituciones son miembros de la Federación de Entidades Húngaras de la Argentina (FEHRA), fundada el 28 de abril de 1991, con el objeto de coordinar y promover la actividad de cada una de las mismas, y hacerse cargo eventualmente de tareas que no le competen a ninguna de ellas.

La sede de HUNGARIA le da cabida a varias otras instituciones. Entre ellas está el Círculo Juvenil Zrínyi, escuela y jardín de infantes de fin de semana, dedicada a la educación de los chicos en idioma húngaro, donde padres y voluntarios enseñan a los alumnos según un severo programa. Forma parte de este complejo edilicio la Casa Scout, donde estos se reunen los sábados por la mañana. Aquí funciona la mayor biblioteca de los húngaros, El Club de Amigos del Libro Húngaro, actualmente con unos 7000 tomos. También utiliza esta sede para sus ensayos el grupo Coral Hungaria de muy alto nivel, bajo la dirección de Sylvia Leidemann, y el conjunto de baile folklórico húngaro Regös.

La comunidad religiosa más grande es la Asociación de Católicos Húngaros, que es la que tiene mayor número de socios después del HUNGARIA. Se organizan cursos de catequesis, de enseñanza de idioma y de música en su sede, el Mindszentynum. Tiene además un número significativo de socios y sede propia la Iglesia Reformada Húngara (Calvinista).

Es propiedad húngara y promueve la difusión de nuestra cultura el Colegio San Ladislao.

El Coro de Obreros Húngaros de Valentín Alsina y la Asociación Húngara de Wilde, ambos fundados por inmigrantes de los años 20, son las dos instituciones más antiguas subsistentes. La mayoría de sus socios son de edad avanzada.

Cumple una importante función social la Asociación Húngara de Beneficiencia y el Hogar de Ancianos „San Esteban”, que subsiste con las donaciones de los compatriotas y las jubilaciones de sus pupilos. Le brinda un hogar permanente a los húngaros ancianos solitarios, pero además brindó ayuda transitoria en varias ocasiones a compatriotas jovenes en apuros.

Aparecía mensualmente en Buenos Aires el periódico Délamerikai Magyar Hírlap (periódico independiente de los húngaros en América del Sur), redactado y editado por Adorján Czanyó. Fue el único órgano de prensa de nivel de los húngaros de la Argentina y de Brasil. Al enfermarse el editor, dejó de aparecer por un tiempo, luego reapareció en marzo de 2005 con el nuevo título: Argentínai Magyar Hírlap (periódico húngaro de la Argentina), con la redacción de Susana Kesserű de Haynal.

En reconocimiento de su trabajo en interés de los húngaros, recibieron la condecoración oficial al mérito de la República de Hungría en los últimos años las siguientes personas: +Mária Juhász (monja católica, fundadora del Círculo Juvenil Zrínyi), József (José) Lomniczy, (presidente del HUNGARIA); +dr. János Theész (ex secretario de FEHRA), +István (Esteban) Száraz (organizador y locutor de emisiones de radio en húngaro), +László (Ladislao) Domonkos SVD (sacerdote católico, capellán de los húngaros), László (Ladislao) Molnár (presidente de la Sociedad Húngara de Beneficiencia y del Hogar de Ancianos „San Esteban”), Círculo Juvenil Zrínyi (reconocimiento a la institución), Maria Micsinay, viuda de Benedek (docente del Círculo Juvenil Zrínyi), Sylvia Leidemann (directora de Coral Hungaria) y arq. Isabel Ana Rédl, viuda de Valentin (directora del Colegio San Ladislao).

La Cámara Argentina-Húngara de Comercio e Industria tiene como objetivo principal el desarrollo de las relaciones bilaterales económicas y comerciales entre los dos países.

El 27 de noviembre de 2004 – después de 7 años de trabajo de promoción con varias interrupciones y reinicios – la comunidad húngara, junto con esta Embajada, en presencia de autoridades argentinas y de varios cientos de invitados, procedió a la inauguración solemne de la Plaza Hungría en la Ciudad de Buenos Aires.

En esta ianuguración, la comunidad húngara entregó a la ciudad el monumento levantado en dicha plaza, cuyo elemento principal es un portón „székely” (sículo) tallado en madera, que la Federación Mundial de Húngaros obsequió a sus compatriotas de la Argentina en el año 2000, celebrando el milenio de la fundación del Estado húngaro. El frente del portón lleva tallado en relieve el retrato del general húngaro (y coronel argentino) János Czetz, con inscripciones bilingües (en húngaro y en castellano).

La Federación de Entidades Húngaras de la Argentina, la Asociación Húngara de Amigos de Costa Rica, la Sociedad Húngara del Paraguay y el Comité Coordinador de Entidades Húngaras de Venezuela fundaron recientemente la Federación de Organizaciones Nacionales Húngaras de América Latina. La adhesión de la Asociación Húngara del Brasil está en proceso. Están haciendo gestiones para lograr el ingreso de los dos países faltantes – Chile y Uruguay – a esta Federación continental, para trabajar así con mayor efectividad por el logro de los objetivos comunes de toda la Nación húngara.