Relaciones con la Argentina
Contactos políticos
El primer contacto entre nuestros países fue el Acuerdo mutuo de Amistad, Comercio y Navegación, firmado el 27 de octubre de 1870. Después de la guerra se restablecieron las relaciones diplomáticas el 15 de julio de 1949. Acreditamos Embajadores desde 1964. El Embajador argentino actual en Hungría – D.Domingo CULLEN - presentó sus Cartas Credenciales al Presidente Dr. Ferenc SÓLYOM en septiembre de 2005, y nuestro embajador Mátyás Józsa presentó sus Cartas Credenciales al Vicepresidente Daniel Osvaldo Scioli el 14 de marzo de 2005. Nuestras relaciones mutuas son tradicionales, equilibradas y multifacéticas. La cooperación bilateral se desenvuelve fluidamente.
Visitas de alto nivel
El Presidente de la República de Hungría Árpád Göncz hizo una visita oficial al país entre el 7 y el 9 de abril de 1997, en el marco de una gira, visitando además Brasil, Paraguay y México. El Presidente del Parlamento húngaro estuvo de visita en Buenos Aires en 1993, y el Vicepresidente argentino Carlos Ruckauf, Presidente Provisional del Senado, visitó Budapest en noviembre de 1996. El Ministro de Relaciones Exteriores húngaro Géza Jeszenszky estuvo en Buenos Aires en 1992, y su colega argentino, Guido di Tella, devolvió la visita en 1993 en Budapest, por fin László Kovács tuvo una reunión con su colega el 12 de marzo de 1997 en Buenos Aires. En mayo de 1999 una delegación parlamentaria húngara, y el ministro de Economía Attila Chikán tuvieron conversaciones oficiales en Buenos Aires. Visitaron además la Argentina: el Vicepresidente del Parlamento Ferenc Wekler en octubre de 1999, y el Jefe de Gabinete del Primer Ministro, István Stumpf, en junio de 2000. En noviembre de 2000 estuvo en Budapest el ministro de Relaciones Exteriores Adalberto Rodriguez Giavarini, y el Secretario de Estado político de Relaciones Exteriores Zsolt Németh mantuvo conversaciones oficiales en Buenos Aires en enero de 2001. Desde la debacle económica argentina se puede apreciar una disminución significativa en los contactos mutuos de alto nivel.
En 1995 se formó en la Argentina una Comisión parlamentaria bicameral de amistad con Hungría.
Acuerdos y cooperación bilateral
Los acuerdos celebrados entre nuestros países brindan un marco legal adecuado en la mayoría de los campos de cooperación bilateral. Hay acuerdos vigentes para protección de las inversiones (firmado en 1993), del intercambio cultural (1973), de la cooperación técnico-científica (1974) y de la cooperación interministerial de Relaciones Exteriores (1992); además se firmó un acuerdo amplio de exención mutua de visados en 1990. Durante la visita presidencial de 1997 firmamos un acuerdo de cooperación aduanera y de desarrollo del intercambio comercial entre los entes oficiales de promoción (ITD con ExportAr). En julio de 1997 se firmó un acuerdo intergubernamental de cooperación deportiva. Hay un acuerdo vigente que regula las posibilidades laborales para los familiares de los diplomáticos acreditados (desde 1999). El acuerdo de cooperación turística se firmó en noviembre de 2000, en ocasión de la visita del ministro argentino de Relaciones Exteriores a Budapest.
Otras relaciones
La numerosa colonia húngara, formada durante las tres grandes olas migratorias del último siglo, es un lazo importante entre los dos países. La misma tiene veintiún asociaciones y cuatro comunidades religiosas registradas. Las asociaciones más numerosas funcionan en el radio del Gran Buenos Aires. Desde el cambio de régimen político en Hungría, todas desarrollaron contactos estrechos con nuestra Embajada. Todos son miembros de la Federación de Entidades Húngaras de la República Argentina (FEHRA), cuyo objeto es la coordinación y el apoyo de las asociaciones miembros.
Relaciones económicas
La Argentina, que dispone una industria diversificada y orientada a la exportación, con buena base local y regional de materias primas, y tiene un excelente nivel de desarrollo en algunos ramos, mostró un progreso espectacular en 2004, luego de la crisis económica-monetaria del período 2001-2003, con serias dificultades de financiación y refinanciación de deudas y de recaudación impositiva. Al lado de un incremento del PBI, de los volúmenes exportados y de la producción agraria e industrial, logró mantener una inflación baja (6,1%) y conservar el buen poder adquisitivo del peso. El balance de las cuentas públicas es positivo, y se han hecho grandes esfuerzos para mejorar la recaudación impositiva.
En base a su desarrollo tecnológico, la economía argentina es la segunda en importancia en la región. Debido a sus crisis monetarias y financieras recurrentes, sufre de una escasez crónica de inversiones y de capitales de giro. Los sucesivos gobiernos intentaron remediar esta falencia mediante la emisión sucesiva de bonos. Intentan controlar el efecto inflacionario de este método con la promoción más enérgica de las exportaciones del agro, que produce con costos operativos muy modestos.
Lograron un superávit de balance del 2% y un incremento del PBI del 9,07% en 1994. Este resultado se logró principalmente con la exportación, con el relajamiento general de la disciplina tributaria, y con la severa recaudación puntual de algunos sujetos bien elegidos. Se espera una reducción importante en 2005: los expertos estiman un crecimiento anual de sólo 6,1% del PBI, y la perspectiva para 2006 es peor aún: esperan un incremento de apenas 3,6%.
La inflación anual fue del 6,1% en 2004; estiman un valor de 7,7% en 2005, y dicen que será del 6,7% en 2006.
Juega un papel principal en la política monetaria argentina el manejo de la cuantiosa deuda externa e interna que – aun después del tan publicitado canje de bonos en default – asciende al 87% del PBI, es decir, a un total de unos 125 mil millones USD. La relación del país con los organismos financieros internacionales (FMI y Banco Mundial) no está libre de conflictos. En sus discusiones con estos organismos, se apoya mucho en la buena voluntad de la administración Bush. El gobierno federal, debido a su política monetaria reiteradamente escandalosa, no puede esperar grandes inversiones del exterior. Las inversiones extranjeras viven en un clima permanente de incertidumbre, creada por el congelamiento por ley de las tarifas de servicios públicos, que les produce una pérdida creciente a las empresas prestatarias, mayormente en manos de capitales extranjeros. Ante la negativa del gobierno para resolver estos problemas, los damnificados demandaron a la Argentina en tribunales internacionales. El monto reclamado suma más de 20 mil millones USD.
La Argentina participa del MERCOSUR, como uno de sus fundadores. Las experiencias de la misma no son unívocas: se nota la falta de una planificación económica real común; de una política aduanera uniforme, y también de un marco institucional que lo posibilite; la ausencia de los órganos supranacionales, de la delegación efectiva de las competencias a este efecto; de la determinación de los órganos ejecutivos de cada Estado. En realidad, se observa una falta de voluntad política. Tanto la existencia del MERCOSUR, como la cooperación adjunta es en muchos casos solo un tópico más de la fraseología política en pos de objetivos momentáneos.
En los contactos económicos con Europa Central, Polonia y la República Checa son sus socios más importantes, como mercados de captación de sus productos. Austria tiene un alto nivel de exportación tecnológica hacia la Argentina, mientras que Eslovaquia – igual que Hungría – hace negocios más modestos aquí.
Caracterización de nuestras relaciones económica bilaterales
Nuestros contactos con la Argentina mostraron una tendencia continuamente decreciente en los últimos años. Su causa principal fue la debacle económica argentina. El intercambio comercial de 40 millones USD de 2003 se redujo a 20 millones para 2004. En la relación entre importaciones y exportaciones, se observa un balance positivo para la Argentina.
Sería una contribución muy valiosa para el desarrollo y crecimiento de las relaciones entre la Argentina y Hungría, si las Cámaras de Comercio y las empresas consultadas respondieran con precisión y prontitud, aunque la respuesta fuera negativa. Los contactos desde el lado argentino están limitados mayormente por la falta de conocimiento de los interlocutores posibles en el mercado húngaro.
Comparando el mercado argentino con el húngaro, en la mayoría de los ramos se observa rivalidad de productos similares; son muy pocos aquellos casos, donde pueden complementarse, especialmente en el rubro agrario. La política económica común de la UE en muchos casos dificulta, o directamente impide el acceso de los productos argentinos a ese mercado unificado.
Dificulta también el acceso al mercado húngaro de los productos industriales argentinos el alto costo de los fletes. Las empresas argentinas que poseen bases de logística y distribución en Europa, logran colocar sus productos en condiciones más ventajosas en los mercados de otros países de la UE.
Cooperación en Ciencia y Tecnología
El marco de esta cooperación entre nuestros países es el Acuerdo Bilateral de Cooperación en Ciencia y Tecnología, firmado por ambos gobiernos el 13 de mayo de 1974. En virtud de este Acuerdo, que entró en vigor el 30 de junio de 1978, la Comisión Mixta Argentino-Húngara de Cooperación Científica y Técnica celebró su tercera reunión el 22 de marzo de 1999. Resultado de dicha reunión, en base a las ventajas mutuas, se desarrolló una cooperación en forma de proyectos. Actualmente promueven cinco de estos proyectos bilaterales. Hay planes para un mayor desarrollo en este campo. Es un objetivo primordial de este trabajo, que los resultados obtenidos sean aplicados en concreto o que las partes, para continuar los desarrollos, se unan a proyectos multilaterales de mayor envergadura.
Relaciones culturales
Nuestras relaciones culturales son modestas, y se desarrollan principalmente a través de empresarios. No obstante, nuestros cantantes de ópera, orquestas y solistas se presentan en la Argentina con regularidad. Desde 1991, cada vez más artistas, deportistas y expertos científicos húngaros visitan la Argentina. Nuestra Embajada organizó en los a ños pasados varias exposiciones fotográficas y de arte, como también estrenos cinematográficos, tanto en la Capital Federal como en el interior del país. Los editores húngaros publicaron varios libros de autores argentinas; se hicieron populares en primer lugar las obras de Cortázar, Borges, Puig y Sábato.
La Federación Húngara de Asociaciones Técnicas y de Ciencias Naturales (MTESZ), con el apoyo de nuestra Embajada, organizó una magnífica exposición para mostrar la vida y obra de los inventores y los premios Nobel de origen húngaro, en junio de 1998. Hemos presentado este material desde entonces en varias otras exposiciones en la Argentina, con un éxito notable.
En la abundante oferta de programas para celebrar el milenio de la fundación del Estado húngaro, hubo unos cuantos conciertos, muestras culturales y conferencias científicas, organizados mayormente con la cooperación de los húngaros residentes locales y la Embajada, debido a la escasez de fondos disponibles. Desde la segunda mitad de 2001 se organizaron conciertos en nuestra Embajada con regularidad; en los mismos se presentó en varias oportunidades Coral Hungaria, el coro húngaro de Buenos Aires, junto con artistas locales e internacionales de renombre.
A raíz de la visita a Buenos Aires de la Comisión Nacional de Desarrollo Técnico de Hungría, a principios de 1999, se presentan posibilidades concretas de cooperación en este rubro. La delegación húngara que celebró reuniones en Buenos Aires en diciembre de 2002 firmó acuerdos para concretar varios proyectos de cooperación bilateral.
Hubo una fiesta húngara en el Teatro Colón de Buenos Aires el 15 de noviembre de 2004. La Fundación Ars Hungarica, formada sobre la base de Coral Hungaria, con el auspicio de nuestra Embajada, organizó una magnífica velada de música húngara.
Después de siete años de arduos preparativos y trabajos de organización – y de haber empezado el proceso de nuevo varias veces – la comunidad húngara local, junto con nuestra Embajada, en presencia de las autoridades locales y de varios cientos de invitados, inauguró solemnemente la Plaza Hungría de la Ciudad de Buenos Aires.
En esta inauguración, la comunidad húngara entregó a la Ciudad el monumento erigido en dicha plaza, cuyo elemento central es un típico Portón Székely (sículo), primorosamente tallado en madera, obsequio de la Federación Mundial de Húngaros en ocasión del milenio de la fundación del Estado húngaro, en el año 2000. En su tablero frontal lleva tallada la imágen del general húngaro (y coronel argentino) János Czetz; la talla presenta inscripciones bilingües (en húngaro y en castellano).
Aparecía mensualmente en Buenos Aires el periódico „Délamerikai Magyar Hírlap” órgano independiente de los húngaros de Argentina y Brasil, cuyo efecto cohesivo era invaluable. Este periódico, por problemas visuales de su editor y también por dificultades económicas, desapareció en la primavera de 2004. Desde 2005 se publica mensualmente el „Argentínai Magyar Hírlap”, periódico bilingüe.
En reconocimiento de sus méritos a favor de la nación húngara, desde 1992 varios ciudadanos argentinos de origen húngaro recibieron condecoraciones oficiales del Presidente de la República de Hungría.
Hasta hoy, cinco ciudadanos argentinos obtuvieron diplomas universitarios en Hungría, dos de ellos títulos universitarios de doctor. Por falta de un plan de trabajo cultural vigente, actualmente no hay becados de ninguno de los dos países estudiando en los institutos superiores del otro.